Reutilización segura de jeringas desechables para la inyección de insulina


En cuanto al uso repetido de las jeringas desechables para inyectar la insulina, lo recomendado siempre ha sido y sigue siendo: hacer una sola inyección con cada jeringa estéril desechable, es decir, no usar la jeringa más de 1 vez.

La razón de esta recomendación no es por el riesgo de infección, ya que éste es muy reducido, sino porque hay alto riesgo de polimerización de la insulina transparente, haciendo que se vuelva lechosa y resultando en su desactivación parcial.

Los polímeros (del griego "poly" para "muchos," y "meros" para "segmentos" o "partes") son moléculas de gran tamaño, conocidas como macromoléculas, formadas por la unión de moléculas más pequeñas llamadas monómeros.  Un polímero es resultado de una transformación química en que grandes números de moléculas de la misma especie se combinan para formar otro compuesto más complejo que combina un número no especificado de unidades.  Los polímeros pueden ser formados de materiales de origen tanto natural (la insulina) como sintético (el plástico de la jeringa).  Las moléculas se combinan para formar otra molécula gigante, conocida como un polímero.  Los polímeros no producen el mismo efecto hipoglucemiante que el monómero de insulina. 

Otra justificación para la recomendación tradicional de un solo uso por cada jeringa desechable es que con cada inyección la aguja se pone menos afilada, así aumentando el dolor de la introducción de la misma.

Hay dos métodos de reutilizar la misma jeringa desechable más de una vez para inyectar el mismo tipo de insulina.  El primer método es menos seguro que el segundo.

Si uno quiere inyectar el mismo tipo de insulina más de una vez con la misma jeringa desechable, se recomienda utilizar uno de estos métodos:

Método 1

Poner el frasco de insulina derecho sobre una mesa u otra superficie plana, con su tapa hacia arriba.  Este paso no es necesario si uno utiliza el cartucho de 3 mililitros de insulina.

Entre otros componentes, cada jeringa tiene un émbolo y un jala-émbolo.  El émbolo es la parte negra de hule encontrada en la punta del jala-émbolo, muy cerca de la aguja.  El jala-émbolo es la parte larga delgada blanca encontrada dentro del cuerpo o barril de la jeringa, que mueve el émbolo. 

Insertar la aguja estéril y nunca usada de una jeringa desechable SIN jala-émbolo dentro del frasco, sin que la aguja toque la insulina en el frasco.  Después de 5 – 10 segundos, remover la jeringa sin jala-émbolo y su aguja del frasco.  Este paso permitirá que el aire entre en el frasco y neutralice el vacío presente en el frasco, haciendo innecesaria la introducción de aire equivalente a la dosis a sacar antes de que se saque cada dosis de insulina.  Es decir, para sacar una dosis de la insulina del frasco así preparado, no será necesario de antemano inyectar en el frasco la cantidad de aire equivalente a la dosis de insulina que se vaya a sacar.

La jeringa utilizada para inyectar dosis de insulina de este frasco NO debe utilizarse para inyectar otro tipo de insulina.  Inmediatamente después de realizar CADA inyección de insulina sacada de este frasco, expulsar al aire o a la taza del baño TODA la insulina (gotas o pequeños residuos de insulina) que permanece en el barril de la jeringa utilizada para la inyección.

Repetir 4 veces esta expulsión al aire o al inodoro del contenido residual de la jeringa, para eliminar TODA la insulina de la jeringa.

Para sacar la segunda y las siguientes dosis de insulina de este mismo frasco, NO inyectar ninguna cantidad de aire en el frasco o cartucho.  Simplemente sacar la dosis de insulina MÁS unas 3 – 4 unidades adicionales.  Al sacar así un exceso de insulina para la dosis correcta, sea intencionalmente según este método o no intencionalmente, NUNCA regresar el excedente de insulina al frasco o cartucho.  Más bien, lentamente, expulsar el excedente de insulina al aire o al basurero, hasta que el émbolo indique la dosis exacta correcta e indicada de insulina.

Método 2

Usar cinta adhesiva para poner etiqueta en una jeringa estéril para cada tipo de insulina empleada en el cuidado diario de la hiperglucemia diabética.  Por ejemplo, si uno utiliza detemir/Levemir y glulisina/Shorant, habrá dos jeringas etiquetadas, una con la palabra "detemir" (o "glargina" si uno utiliza Lantus en vez de Levemir) y otra etiquetada con la palabra "glulisina" (o "aspart" o "lispro," si uno utiliza una de estas insulinas).  La etiqueta indica con el nombre de la única insulina con que la jeringa se utilizará.

Entre otros componentes, cada jeringa tiene un émbolo y un jala-émbolo.  El émbolo es la parte negra de hule encontrada en la punta del jala-émbolo, muy cerca de la aguja.  El jala-émbolo es la parte larga delgada blanca encontrada dentro del cuerpo o barril de la jeringa, que mueve el émbolo. 

Poner el frasco de insulina, derecho sobre una mesa u otra superficie plana, con su tapa hacia arriba.  Insertar una aguja estéril y nunca usada de una jeringa desechable SIN el jala-émbolo en el frasco.  No permitir que la aguja toque la insulina líquida en el frasco.  Este paso no es necesario si uno utiliza el cartucho de 3 mililitros de insulina.

Después de 5 – 10 segundos, remover la aguja de la jeringa sin jala-émbolo del frasco.  Este paso permitirá que el aire entre en el frasco y neutralice el vacío presente en el frasco, haciendo innecesaria la introducción de aire equivalente a la dosis a sacar cada vez que se prepara una dosis de insulina.  Es decir, para sacar una dosis de la insulina del frasco así preparado, no será necesario inyectar en el frasco la cantidad de aire equivalente a la dosis de insulina que se vaya a sacar.

Durante 1 semana, utilizar la jeringa indicada para sacar insulina del frasco o cartucho, siempre de la manera descrita para Método 1, es decir, SIN inyectar aire y SIN regresar excedentes de insulina dentro del frasco.

Inmediatamente después de realizar CADA inyección de dosis de insulina sacadas de este frasco con la jeringa etiquetada para su uso, expulsar al aire o al inodoro TODA la insulina (gotas o pequeños residuos de insulina) que permanece en el barril de la jeringa usada para la inyección.

Después de cada inyección, repetir 4 veces esta expulsión al aire o al inodoro del contenido residual de la jeringa, para eliminar TODA la insulina de la jeringa.

Después de 1 semana de sacar dosis de insulina del frasco, etiquetar una jeringa estéril nunca utilizada con la palabra "Aire."  Esta jeringa nunca se utilizará para inyección de insulina, sino sólo para introducir aire en el frasco.

Poner el frasco de insulina, derecho sobre la mesa u otra superficie plana, con su tapa hacia arriba.  Este paso no es necesario si uno utiliza el cartucho de 3 mililitros de insulina.  Sacar el jala-émbolo de esta jeringa estéril nunca utilizada y etiquetada "Aire."  Insertar la aguja de la jeringa dentro de la tapa de hule o látex del frasco de insulina, parado sobre la mesa u otra superficie plana, con su tapa hacia arriba.  Es importante que la aguja de la jeringa no toque la insulina líquida, sino que se quede dentro del aire encontrado en la parte superior del frasco.  Rápidamente, el vacío dentro del frasco otra vez jalará el aire necesario para quitar o neutralizar el vacío que se ha creado en la semana anterior.

Sacar la aguja sin que toque la insulina y reponer el émbolo en la jeringa.  Con mucho cuidado, reemplazar el tapón naranja sobre la aguja y guardar esta jeringa, siempre etiquetada "Aire," en el refrigerador para uso al final de la próxima semana.
 



Utilizando estos puntos de referencia, se puede usar 1 sola jeringa desechable para inyectarse el mismo tipo de insulina 2 veces en la mañana, por ejemplo.

Un período de 2 – 3 horas probablemente no es suficiente para que se realice mucha polimerización de la insulina en la jeringa.  Si hay más tiempo entre inyecciones (4 – 6 horas, por ejemplo), sí existe riesgo de polimerización causada por la inyección adentro del frasco de los residuos de insulina que queden en la jeringa después de la inyección.  No tener que inyectar aire en el frasco (porque ya no hay vacío dentro del frasco) es lo que permite que los residuos nunca se metan dentro del frasco de insulina y por lo tanto no puedan iniciar la polimerización de la insulina dentro del frasco.

Para sacar detemir o glargina, NUNCA utilizar una jeringa que ha sido empleada para otro tipo de insulina (por ejemplo, aspart, glulisina, lispro).  Una sola gotita de estas insulinas ultrarrápidas alterará el funcionamiento del detemir y glargina, convirtiéndo éstas en insulinas lechosas y alterando su patrón de acción hipoglucemiante.

NUNCA utilizar una aguja previamente usada por otra persona.  NUNCA permitir que nadie se inyecte con una aguja previamente utilizada por otra persona.
 

Traducido y ampliado de esta fuente parcial: Bernstein RK.  2011.  The diabetes solution.  Little, Brown: Boston.
 
 

. Una molécula de insulina porcina.  Hoy en día la mayoría de la insulina que se utiliza en el tratamiento de la DM es insulina humana o análogo de insulina humana, creados en el laboratorio.  Siguen teniendo una estructura parecida a esta molécula de insulina porcina.  Esta molécula es un hexámero (la unión reversible de 6 monómeros de insulina); se tienen que desligar estos 6 monómeros (en la imagen, cada monómero tiene un color diferente) para que la insulina funcione en el cuerpo humano.  Es decir, la forma activa de la insulina es el monómero.

El monómero de insulina permite que la glucosa entre en las células del cuerpo; el hexámero no lo permite.  El tiempo que los hexámeros de una insulina inyectada tardan en desligarse completamente determina el inicio, el pico y la duración de la acción hipoglucemiante de la insulina.  Los monómeros se desligan del hexámero más lentamente en las insulinas de acción intermedia o larga (NPH, glargina, detemir) que en las insulinas rápidas o ultrarrápidas (Regular, aspart, glulisina, lispro).

Tips para eliminar o reducir el dolor de la inyección

  • Meter la aguja en la piel con rapidez, de una distancia mínima de 10 - 20 centímetros.
  • No mover la aguja ni alterar el ángulo de la aguja una vez que está dentro de la piel.
  • Al sacar la aguja, conservar el mismo ángulo por el que fue introducida en la piel.
  • No volver a utilizar una aguja desechable.
  • Asegurarse de que la insulina que se va a inyectar esté a temperatura ambiente (no fría).
  • Algunas personas inyectan la insulina a través de la tela de su ropa (pantalón, camisa, pantimedias, etc.).  Esta práctica aumenta la posibilidad de contaminación de la aguja con alguna bacteria que pueda causar una reacción o infección local en el sitio de la inyección, a la vez que puede resultar en una diminución en la agudeza de la aguja así utilizada varias veces.  Si la tela a través de la cual se mete la aguja es gruesa (la mezclilla, por ejemplo), la aguja puede doblarse o romperse.  Si sale sangre del punto de la inyección, manchará la tela.  En algunas personas, inyectar la insulina a través de la tela puede reflejar una dificultad psicológica para ver el cuerpo o ver la aguja entrar en el cuerpo, pero no hay evidencia que indique que es más que una preferencia personal, prácticamente innocua.
Tips generales
  • La recomendación de no volver a usar la misma jeringa desechable más de una vez no es absoluta porque en algunos casos la jeringa desechable se puede utilizar más de una vez.  Sin embargo, la primera inyección será la más fluida y menos dolorosa, porque la aguja está cubierta de un lubricante que facilita su entrada en la piel y a través del tejido; con cada inyección posterior, se reduce la cantidad del lubricante (que ordinariamente es silicón), ocasionando más dificultad de entrada en la piel con un aumento consecuente de dolor; adicionalmente, la agudez de la aguja de una jeringa desechable se reduce cada vez que se utiliza para inyectar la insulina, ocasionando un incremento en el dolor de la inyección.
  • Para la inyección indolora de insulina, con jeringa, ver www.continents.com
  • Nunca limpiar la aguja (para no quitar el silicón que facilita la inyección cómoda)
  • No intentar remover la aguja de la jeringa porque puede caerse y ser difícil de recoger o de otra forma causar piquete accidental
  • No tirar las jeringas ni las agujas en la basura casera (sin haber tomado las precauciones previas mencionadas arriba) ni en un lugar público
  • Nunca tocar la aguja de otra persona ni permitir que otra persona toque su aguja; una infección seria (hepatitis) puede resultar de un piquete accidental
  • Utilizar suma precaución al reponer la tapa-aguja de color naranja, sobre todo si la jeringa ha sido utilizada por otra persona; una infección seria (hepatitis) puede resultar de un piquete accidental
  • Mantener alejado de los niños el recipiente en que se guardan las jeringas/agujas, sean nuevas o usadas
  • Nunca depositar las agujas en la taza del baño
  • En México, más de 467,000,000 jeringas, agujas y lancetas se utilizan cada año
  • Las jeringas no pueden ser recicladas
  • Las manchas de sangre pueden removerse de la ropa con el uso del agua oxigenada.



 
 


 
 
 

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